Uno de los factores más importantes del rápido aumento en aquella época fue la presión ejercida por campañas de marketing y presión directa a las cadenas de distribución, a quienes se les exigía que sólo tuvieran proveedores de madera certificados. Sin embargo, aunque dichas presiones ya no se registran, la superficie forestal certificada continua siendo creciente.
Al analizar la evolución de la superficie por sello de certificación, se aprecia un gran incremento en la superficie certificada PEFC en el año 2005, producto de la incorporación de dos esquemas nacionales de gran presencia global: SFI (Estados Unidos) y CSA (Canadá), que al incorporarse añadieron al sistema más de 100 millones de hectáreas certificadas.
